Primero fueron sus piernas; después de espaldas; más tarde sus ojos… hasta que por fin las descubrimos el día que nació Cuatro. Ahora, cuando sólo faltan unos días para el estreno de “Chicas en la ciudad”, vamos a contaros cómo son. Una a una. Para que estéis preparados cuando empiece la serie el próximo sábado a las 22 horas. El viejo dicho “la realidad siempre supera la ficción”, que tanto nos gusta a los periodistas, se va a hacer más realidad que nunca…
MAR:

El otro día contábamos en el blog que Mar Sánchez, madrileña y empleada de banca, es mordaz. Pues sus amigas no hacen otra cosa que tomarle el pelo con la palabrita. Pero ella se ríe y te mira a los ojos. Parece adivinar que su vida está girando y que no sabe adónde la va a llevar. A sus 28 años y tras varios de relación, dejó a su novio, que vive volcado con su trabajo. Ahora viviremos todos los sábados cómo es el nuevo mapa de su vida. Una vida que comienza temprano para dirigirse al banco. Su trabajo es de cara al público. ¿Cuándo la reconocerán?
ALEJANDRA

En los 40 días de convivencia, las cinco chicas españolas han encontrado en Ale la mejor cocinera posible. La modelo argentina Alejandra Piccolotto, de 30 años, podría competir con el chef Darío Barrio en algún plato. Y les aseguramos que ganaría… Simpática, alegre, “yo soy así, loca”, se ríe. Y tanto: en el casting se definió como “extrovertida, carismática, presumida… Y si hubiera una cuarta característica, ¡humilde!”. Por supuesto tiene nostalgia de su madre y hermanas. El día del estreno en Cuatro, Ale y sus amigas llamaron a Argentina. De la carcajada a la lágrima en dos segundos. Y es que eran muchas las emociones.
MARISA

El cerebrito de la casa es ingeniero de Teleco, pero su gran pasión es bailar. Marisa Barroso, 28 años, ha sido gogo de discoteca. Es la única que tiene novio, veremos si le dura a lo largo del programa. También es la única que vive acompañada en la casa. Se esconde debajo de la manta, mucho más tímida que su dueña. Es una gata y se llama Linda. Inseparables en los últimos cuatro años. Tanto como lo es ahora con sus amigas, un verdadero terremoto. El otro día en Cuatro fueron un torbellino.
ANA
Ana María Fernández es tan madrileña como australiana, por algo ha vivido en Melbourne durante muchos años. Eso sí, no se le nota el acento. “Los niños son muy crueles, se reían de mi acento. También me decían que mi padre era Cocodrilo Dundee”. Ahora es secretaria en dirección, nos imaginamos a su jefe, de Repsol, alucinando cuando ve a su Ana perseguida por las cámaras. Pero Ana sonríe, confía en su profesionalidad. Y eso que tiene tremendo bagaje: profesora de inglés, dependienta de El Corte Inglés, churrera… Le encanta la danza del vientre, seguro que tenemos ocasión de verla…
MÓNICA
Ya os hemos contado que Mónica Pérez, 27 años, nacida en Jaén, criada en Puertollano, vecina de Madrid, es profesora de Historia del Arte en un instituto. Y que le encanta la pintura flamenca. Y que sus alumnos no se pierden ni una de sus clases (“yo quiero volver al cole”, decían el otro día en Maracaná). Lo que no tenemos muy claro es a qué tribu urbana pertenece, porque va de lo cool/fashion a lo pijo de una sola guiñada. Asidua de la noche madrileña y de sus zonas vips, debería estar patrocinada por una operadora de telefonía: ¡su móvil no para de sonar!. En el segundo capítulo de la serie tiene una intervención genial, no os la perdáis.
ELVIRA
Nuestra periodista hippiola es la más pequeña, con 26 años. Madrileña, pizpireta, sueña con la televisión. Y ya está en ella. La cosa le va, como demostró en el plató de Maracaná, que parecía su casa. En su mesita de noche reposa el libro “Las cinco personas que encontrarás en el cielo”, una novela de Mitch Albom que narra cómo un tipo muere y en el cielo se encuentra con cinco personas que le ayudarán a comprender la vida. Pero Elvira Manso está tan feliz en su nueva casa que pareciera que ya hallado a las cinco chicas de su libro. Las cinco chicas con las que está compartiendo su nueva vida.